NUESTRA MISIÓN

En este plan Institucional nos lleva a reflexionar y profundizar a nuestra misión e inevitablemente nos condujo a actualizar nuestra misión es brindar un entorno seguro, amoroso y protector para bebés, niños y niñas víctimas de delitos de alto impacto. Nos comprometemos a ofrecer una atención integral que incluya apoyo emocional, psicológico, espiritual, deportivo y educativo tanto de manera pedagógica a través del arte, promoviendo su bienestar y desarrollo integral. Trabajamos para restablecer su confianza y dignidad, facilitando su reintegración social y familiar, y abogando siempre por el Interés superior del menor.

NUESTRA VISIÓN

El Albergue del Padre Pio AC trabaja para ser una institución profundamente humana, logre modificar conductas y aporte a la construcción de una sociedad equitativa, teniendo como punto medular la dignidad de la persona ademas de ser un punto de referencia a nivel nacional en la influencia para la generación de nuevas políticas publicas enfocadas en la primera infancia y que estas permitan que los niños institucionalizados tenga más y mejores oportunidades, ademas de crear mejoras sociales para la infancia.

En defensa de los derechos humanos de niños y adolescentes víctimas de violencia en México

El Albergue del Padre Pío A.C. es una asociación civil sin fines de lucro que trabaja a favor de la vida y en defensa de los derechos humanos de niños y adolescentes.

Las bienaventuranzas que Jesús predicó a sus discípulos constituyen la columna vertebral de la institución, por ello, todas sus acciones tienen como fin último el amor al prójimo.

Somos de los pocos albergues en México enfocado en la atención y el acompañamiento de menores de entre 0 y 17 años, que tras haber sufrido las experiencias más crueles de violencia social, familiar e institucional quedan en el desamparo absoluto.

HISTORIA

IDEA

Trabajamos para ser un refugio y una Institución que, a través de su labor profundamente humana, logre modificar conductas y aporte a la construcción de una sociedad equitativa, teniendo como punto central la dignidad humana.

DESARROLLO

Fueron necesarios algunos años de aprendizaje y trabajo colaborativo con otras instituciones y organizaciones civiles para consolidar un proyecto enfocado con la atención integral de niñas y niños, particularmente, aquellos que han quedado fuera del cobijo y la protección de las instituciones.

creación

El sueño de esta Casa Hogar nació un 22 de marzo del 2008. En sus primeros años, centro sus acciones en el rescate y la protección de recién nacidos VIH positivos extendiendo apurativamente su objeto social hacia la atención a bebes, niñas, niños y adolescentes que han sido víctimas de abuso sexual infantil y/o violencia institucional así como delitos de alto impacto tanto física como emocional y que requieren atención psicológica, medica, educativa, espiritual y nutricional de manera especializada puesto que han atravesado por situaciones de crueldad extrema y el cuidado que se les otorga es único e integral.

PADRE PÍO

Iniciaba sus labores mucho antes del alba, se dedicaba a la oración con gran fervor aprovechando la soledad y el silencio de la noche. Visitaba diariamente y por largas horas a Jesús Sacramentado, preparándose para la Santa Misa, de donde obtuvo las fuerzas necesarias para su gran labor con las almas, al acercarlas a Dios en el Sacramento Santo de la Confesión; el Padre Pío confesaba hasta 14 horas diarias.

Realizó iniciativas en dos direcciones: una vertical hacia Dios, por medio de la fundación de los “Grupos de ruego”, hoy llamados “grupos de oración” y la otra, horizontal, con la construcción de un moderno hospital llamado “Casa Alivio del Sufrimiento”, dicha institución tiene la filosofía de apoyar a las personas más pobres de toda Europa.

En septiembre de 1968, miles de devotos e hijos espirituales del Padre Pío se reunieron en un congreso en San Giovanni Rotondo para conmemorar juntos el 50° aniversario de los estigmas aparecidos en el Padre Pío y para celebrar el cuarto congreso internacional de los Grupos de Oración. Nadie habría imaginado que a las 2:30 de la madrugada del 23 de septiembre de 1968 sería el fin de su vida terrena. Fue canonizado en 2002 por el papa Juan Pablo II con el nombre de San Pio de Pietrelcina